domingo, 27 de abril de 2014

Cine venezolano espera superar los 4 millones de espectadores en 2014

En 2013, más de 2 millones 400 mil personas fueron a salas comerciales a disfrutar de películas hechas en Venezuela. Para 2014 el sector espera duplicar esta cifra y superar los 4 millones de espectadoras y espectadores.
Víctor Luckert Barela, presidente de Amazonia Films, recuerda que la respuesta del público venezolano a las cintas criollas siempre ha sido muy buena. "Si hacemos una revisión histórica, y vamos a los años 70 y 80, nos damos cuenta que Venezuela era uno de los pocos países del mundo donde las películas producidas en el país, se pagaban dentro de su propio territorio, un fenómeno que solo se concebía en la India".



"Lo que no habíamos logrado -continúa Luckert- eran políticas que permitieran una mayor oferta cinematográfica, la posibilidad del espectador de escoger. En la actualidad, el espectador sí tiene esa posibilidad”.

“Antes iban a ver una película venezolana, ahora pueden ir a ver una película venezolana de terror, un drama, una comedia, una película de acción venezolana. Hay mucha más variedad en la temática y el género. La oferta es muy rica".

Para Luckert, estos datos son reflejo del buen momento que está viviendo el cine venezolano, pero "más que un momento importante diría que estamos comenzando una nueva etapa del cine venezolano porque comienzan a darse los frutos, comenzamos a recoger los frutos de lo que han sido las políticas y estrategias del Ministerio del Poder Popular para la Cultura y del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía".

Reforma positiva
En 2005 fue reformada la ley de cinematografía, lo que ha permitido garantizar a las cintas venezolanas un mínimo de dos semanas de exhibición en las salas comerciales.

"Además con la reforma logramos crear un fondo de fomento a la producción cinematográfica. Este fondo se nutre de un impuesto que se cobra a las empresas productoras de cine, distribuidoras, exhibidoras, cableras de televisión y a los canales de señal abierta. De esta manera, cada año están garantizados los recursos para la producción nacional", explica Lucker.

Negocio rentable
Otro síntoma del buen momento es la rentabilidad de las películas nacionales. "Estamos frente a una situación realmente importante para nuestra cinematografía, para nuestra cultura, porque no solo el Estado financia, sino que comienza a desarrollarse una industria rentable para los realizadores privados. De hecho en 2015 tendremos 4 películas que tienen financiamiento propio, es decir, que no contaron con fondos del Estado".

Ejército de cineastas comunitarios
Por otra parte, el estado venezolano impulsa una política de formación audiovisual en las propias comunidades. Este trabajo de hormiga ha recorrido los cuatro puntos cardinales del país. "Cada año se dictan numerosos talleres en el interior del país, y el resultado es que hoy contamos con más de 650 videos realizados en las comunidades por sus propios habitantes".

Estas historias no suelen llegar a los circuitos comerciales de exhibición pero el impacto en las comunidades es enorme. Los colectivos sociales se empoderan y aprenden a manejar herramientas audiovisuales para su desarrollo.

Luckert explica que estos videos de las comunidades son historias muy distintas a las de Hollywood. "Este cine tiene mucho más que ver con nuestras realidades, con nuestra cultura, con lo que somos, un cine que nos lleva a reconocernos a nosotros mismos como venezolanos. Se trata de un cine que es una expresión absolutamente autóctona, que nace desde la comunidad con su propia estética, su puesta en escena y su propuesta narrativa".

Lo que falta
Todas estas políticas colocan al cine venezolano en una posición privilegiada en el continente. Sin embargo, Víctor Lucker afirma que todavía faltan cosas por hacer. "En América Latina necesitamos romper con nuestras fronteras y lograr que nuestro cine tenga una sola nacionalidad".

El año pasado el mercado latinoamericano recaudó 2 mil 800 millones de dólares y convocó a más de 500 millones de espectadores. De esta forma, América Latina se consolida como el segundo mercado mundial cinematográfico por encima de China.

Por último, Víctor Luckert nos invita a entender al cine como un hecho cultural. Más allá de la boletería, él propone analizar cómo las historias están impactando el imaginario social de nuestros pueblos. "El cine es un espejo. Necesitamos mostrar quiénes somos y todas las historia que contemos serán parte de nuestro patrimonio como nación".

Esta entrevista a Víctor Lucker se realizó en Oídos de Cinéfilos, el nuevo espacio de la Radio del Sur, dedicado al cine latinoamericano y caribeño. A continuación puedes escuchar esta edición. También te puedes suscribir al usuario de Ivoox del programa.
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