martes, 4 de agosto de 2009

La fe mueve montañas, creyentes y dinero

Jorge González Durand
jgedurand@gmail.com

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5 de abril de 2009

María Arvelo asiste religiosamente a las procesiones de Semana Santa que se organizan en la Iglesia de Caraballeda. "Compro un velita para acompañar la caminata, pero puedes conseguir muchas cosas durante el camino. Hay vendedores de incienso, imágenes del Nazareno y la Dolorosa. Los miércoles hay palma bendita y algunos te las venden con la forma de la cruz ya hecha".

Como María Arvelo, cada año miles de feligreses asisten a estas celebraciones católicas colmando las calles e iglesias del país. Otros, no tan fieles, también las colman pero con rosarios, estampitas y santos de yeso por razones no tan cristianas.

Durante la Semana Santa los vendedores de objetos religiosos celebran, no sólo la vida de Cristo, sino también el incremento de sus ventas.

Los dioses yorubas también festejan en una época del año por la rentabilidad de los locales de santería. Zandra Sojo, de la Perfumería Yovalan Obatala, en Guatire, recibe más compradores los primeros días de diciembre por las fiestas de Santa Bárbara. "En esa fecha la gente busca más estatuas de la santa, esencias, baños y velas para ofrendas a Changó".

Gracias al Señor... y al calendario, las librerías cristianas y católicas aumentan sus ventas en fechas específicas. Alexis Acevedo de las Librerías Paulinas, tienda católica, confirma que en Navidad asisten más compradores que el resto del año.

El mercado de la fe. Rodrigo Navarrete, antropólogo y arqueólogo, de la Universidad Central de Venezuela asiste todos los años a las procesiones de Semana Santa, no por católico, sino porque le interesa estudiar estos objetos desde una mirada antropológica.

"Trabajando en esa área, encontré que, de un tiempo para acá, hay una relación más explícita entre la religión y el mercado, que no existía en el pasado. Además, percibo que en los últimos años hay una diversificación de sistemas de creencias. Antes los que no eran católicos, escondían los símbolos de su religión, ahora no", comenta Navarrete.

Estas "nuevas" religiones han logrado revitalizar un mercado de productos vinculados a sus creencias. Hay editoriales de nueva era, disqueras cristianas, productoras yorubas, agencias de viaje judías, entre otras.

La industria músical cristiana, que inicialmente floreció en EEUU, tiene alcance planetario y cantantes como el reguetonero Redimi2 o Jacy Velásquez venden más discos que artistas comerciales.

Páginas sagradas. En el campo de los libros, la editorial venezolana Panapo lanzó una serie dedicada exclusivamente a la religión yoruba que ha tenido gran aceptación entre sus lectores. Títulos como Yemayá, Changó, Eleguá y Orula se exhiben al lado de las velas, esencias y estatuas de santos.

La distribuidora de libros cristianos JTime, Tiempo de Jesús, surte a un gran número de librerías evangélicas en Venezuela.

Beitsy Hernández, de la librería cristiana El Pan de Vida, es una compradora fiel de JTime. "Gracias a Dios tenemos variedad de textos. Ofrecemos libros para padres y mujeres. Para los niños y jóvenes tenemos revistas de sopa de letras sobre pasajes de la Biblia. Además hay una sección de películas sobre los relatos del Nuevo Testamento para toda la familia".

"Antes tenía un puesto pequeño en otro lugar, ahora gracias al Señor, tenemos este local más grande en el centro comercial". Gracias al señor... y a que cada vez hay más cristianos evangélicos, locales como el de Beitsy Hernández han ido creciendo y consolidándose en las principales ciudades del país.

Herencia africana. Las tiendas para la santería también reportan buena salud. Janeth Bernal compra en El Cristo, un sitio muy famoso de Caracas, llegando a Quinta Crespo, donde se consiguen velas, santos y animales para ofrendas yorubas. En una época se hacía cola para entrar al Cristo, recuerda.

"En el Este de la ciudad existe una nueva serie de locales esotéricos que te venden las mismas esencias pero en una presentación mucho más bonita", apunta Yasmín Rada.

Es común ver en una misma tienda cristales de cuarzo, pirámides, monedas chinas y estampitas de santos católicos. Estos "automercados de la fe" promueven espacios de encuentro y reconocimiento entre sujetos que profesan creencias diversas.

Desde algunos sectores de la sociedad se piensa que comercializar objetos religiosos les resta legitimidad. A juicio de Rodrigo Navarrete, esta lectura es inducida principalmente por la religión católica, "pero en el fondo esconde un comercio que siempre ha estado: el comercio de santos".

"La religión católica tiene su esquema comercial. En un sistema capitalista es casi inevitable que todas las cosas, incluyendo las emociones (día de la madre, día del amor, etc.), terminen siendo incorporadas y asimiladas al sistema de consumo", explica Navarrete.

Religiones al menudeo. Zandra Sojo vende estatuas católicas y yorubas en la tienda Yovalan Obatala, "La gente busca mucho los nazarenos en Semana Santa. Los grandes están en noventa bolívares fuertes y los pequeños en veinte. También están las figuras de José Gregorio, el precio depende del tamaño de la pieza".

Zandra ofrece variedad de productos. "Tenemos soperas y coronas para santería, la corte malandra en 45 bolívares fuertes; las siete tribus, el Indio Guaicaipuro, el Negro Felipe a diferentes precios. También hay maracas, cada una para un santo diferente, dependiendo del color de las pepas. Están Yemayá, Oshun, Eleguá, Changó, Obatalá, Orula".

Mercado casi virgen. Para la población judía venezolana hay pocos locales. Algunas piezas como los shekels o monedas de Israel están disponibles en las sinagogas.

Andrés Cordovés declara que en la Librería Cultural Maimónides, subiendo por la avenida La Estrella, en Caracas, se ofertan kipás (gorros circulares), dreidel (perinolas), talit (mantos), candelabros de 9 brazos para el hanukkah, entre otros.

"Después que hacemos el Bart Miztva, a los 13 años, y antes de cumplir la mayoría de edad, nos recomiendan que viajemos a Israel. Es una tradición pero no es obligatorio. En Venezuela, el Club Hebraica organiza viajes a Tierra Santa", dice Cordovés.

También algunas empresas de turismo ofrecen paquetes para Israel que tiene un costo aproximado de dos mil dólares, lo que incluye las visitas, comidas y alojamientos de los adolescentes.

Además hay en el país una red de abastos y supermercados que venden comida kosher, alimentos preparados de acuerdo a la tradición judía.

Creencias mediáticas. Esta oferta espiritual se extiende al campo de las publicaciones periódicas. Los católicos cuentan con "La Iglesia ahora", un semanario religioso de circulación nacional, con cinco años en el mercado editorial y elaborado por la Fundación Tercer Milenio.

Los santeros venezolanos tienen la revista "Los orichas" que sale mensualmente y está dedicada a la santería, el espiritismo, el palo e' monte y otras devociones populares. Ofrece un abanico de tiendas, santeros y locales de esta expresión religiosa. Los testigos de Jehová imprimen Atalaya, en 174 idomas, la revista religiosa de mayor circulación del mundo.

Transacciones afectivas. ¿Qué obtiene alguien cuando adquiere una estatua de yeso, un rosario o un crucifijo? Para Rodrigo Navarrete, la persona espera obtener bienestar, salud, alegría, amor, amistad y sobre todo identidad. Es una transacción que involucra dinero y emociones.

"Cuando un yoruba se hace un santo, invierte cerca de veinte mil bolívares fuertes ¿y qué gana esa persona? Gana una identidad, reconocimiento y fraternidad, entra a un colectivo donde va a conseguir un sistema de alianzas. Además gana, dentro de su sistema de creencias, la posibilidad de obtener bienestar personal", explica Navarrete.

"Además es la misma promesa que ofrece la sociedad de consumo, porque cuando vemos una publicidad en la televisión, no nos están vendiendo el producto sino la emoción, el bienestar o el estilo de vida que ellos asocian al objeto".

¿Cuál es el límite? ¿Cuándo se puede decir que alguien está pagando de más y siendo embaucado? Para Yasmín Rada es difícil hallar la respuesta porque es un acto de fe. "De entrada uno nunca va a pensar que lo están estafando. Quizás alguien que entra a curiosear, puede desconfiar, pero de resto es difícil".

Rodrigo Navarrete comenta que la fe tiene un valor y dependerá de cada individuo fijarlo. "Tú pagas lo que crees que vale tu fe. Nadie critica al Vaticano por el gasto que hizo en la Capilla Sixtina, por ejemplo, nadie dice que fue un gasto excesivo. Si a alguien lo critican por pagar veinte mil bolívares fuertes por hacerse el santo, en lugar de arreglar su vivienda, pues quizás para esa persona hacerse el santo es más importante. ¿Quién es quién para decirle a esa persona que no gaste el dinero de esa manera?"


RECUADRO / El diezmo
Una tradición cristiana es el diezmo, que consiste en donar 10% del salario a la iglesia, pero no es exclusivo del mundo judeocristiano. Rodrigo Navarrete, antropólogo, describe que en el año nuevo chino, se hacen unos dragones de papel largos y los sacan a la calle. "Similar a nuestra paradura del niño, los chinos llevan este dragón de tienda en tienda mientras algunos niños llevan sobres para que los dueños de las tiendas coloquen dinero. Todo el dinero recogido es para el templo".


RECUADRO / Cifras espirituales
Entre BsF 250 y 300

cuesta la kipá, el gorro redondo que usan los judíos. Están disponibles en diferentes diseños y estampados. Es obligatorio usarlo dentro de la sinagoga.

BsF 350 aproximadamente
vale un evó o limpieza en la religión yoruba. Este precio incluye la compra de las esencias, ramas, velas, animales y el pago del santero.

Alrededor de BsF 70
es el precio de la edición de la Biblia Reina - Valera, empleada por grupos cristianos en el país. La mayoría de las editoriales evangélicas tienen presentaciones en tapa dura y rústica.

Hasta BsF 50
puede valer un traje de Nazareno para pagar una promesa en Semana Santa. El precio final dependerá si es para un niño o un adulto. Se hace con una tela morada, hilo dorado y un cordel.

Entre BsF 12 mil y 20 mil
es el costo de hacerse el santo en la religión yoruba. Varía de acuerdo al santo, Changó es más caro. Esta cifra abarca las ofrendas, la ropa, el trono, la música, la comida y el pago al santero.

RECUADRO/ Condominios, monedas y candelabros
En las sinagogas generalmente se paga una especie de condominio para tener un asiento. El monto varía de acuerdo al tamaño de la sinagoga. La de la Unión en Caracas es más costosa porque tiene un museo, una biblioteca y otros servicios. En las asociaciones judías se pueden conseguir algunos objetos como las shekels o monedas de oro, los candelabros de nueve brazos, el Tesilim, entre otros.

RECUADRO / Entre caracoles, esencias y santos
La revista Los Orichas brinda un repertorio de locales, servicios y santeros que le permiten al usuario comparar precios. Una lectura de los caracoles o el tabaco sale entre 100 y 200 bolívares fuertes. Para evitar engaños cuando se compran esencias, los santeros recomiendan colocarlas en un tobo y abriles un chorro de agua fuerte. Si se hace espuma están ligadas con detergente. En cambio, si el líquido se mantiene templado, está pura.

RECUADRO / Libros, rosarios y estampitas para católicos
La Librería Paulinas ofrece libros, revistas, rosarios y cruces.
Hay sucursales en Barquisimeto, Puerto Ordaz, Valencia y dos en Caracas. La mayoría de los libros los importan. Además de la Biblia, entre los libros más pedidos están los de autoayuda, como "La cena del cordero". En navidad, en tiempo de cuaresma y Semana Santa aumentan las ventas.
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