jueves, 27 de marzo de 2008

La Panoja, el camino que nos conduce a la Pascua

Crónica

Jorge González Durand

Luego de mucho rodar llano adentro llegamos a Valle de la Pascua cerca de las 7 de la noche. La actividad comenzaba tres horas más tarde pero la Plaza de la Revolución ya estaba repleta y es que era la primera vez que la Panoja de oro se realizaba en el centro de la ciudad.

Desde sus inicios, hace 29 años, el festival se hacía en la Plaza de toros de la Pascua, un espacio apartado, de difícil acceso, y a juicio de algunos asistentes, con pocas comodidades para el público.

Este año la Panoja recuperó el esplendor de sus mejores años, y la Oficina de Planificación del Sector Universitario (Opsu) acompañó ese relanzamiento. Dos novedades fueron el cambio de sitio y la entrada libre al espectáculo.

Abrieron la noche los más pequeños cantando a todo pulmón coplas llaneras, luego vino el turno de los adolescentes, baile y zapatea’o. El público aplaudía, emocionado, mientras cuatro parejas de varios estados se disputaban el primer lugar. El animador de ceremonia explicaba con maestría la complejidad de los pasos, los criterios de evaluación del jurado. La exhibición además de agradable fue pedagógica.

Vino la voz recia, joropo carraspea’o, hombres y mujeres regalaron su canto a los asistentes quienes no dudaron en echar un pie entre una y otra pieza. Luego el contrapunteo hizo que más de uno se levantara de su asiento y aplaudiera las respuestas que los intérpretes hilaban entre un acople y otro. Fue una noche memorable.

Para los participantes y el público, el festival es un espacio de aprendizaje, de crecimiento, de disfrute. De ahí la pertinencia del lema de la próxima edición “La Panoja más que un festival es una escuela”.

Durante el encuentro los organizadores ofrecieron un merecido reconocimiento a la Opsu y la Gobernación de Guárico por el apoyo brindado en el financiamiento de este evento. El profesor Castejón, director de la Opsu, felicitó al comité organizador por la calidad del evento e invitó a los asistentes a seguir disfrutando del festival.

Un contrapunteo divertidísimo empezó con la llegada del Gobernador Eduardo Manuitt y tuvo como centro la hermosa actriz y modelo Sandra Martínez. El Festival cerró con fuegos artificiales. A partir de allí arrancaba el amanecer gaitero con importantes figuras de la música llanera del país.

El año que viene el festival cumple 30 años y el comité organizador ofreció algunos detalles de las sorpresas que preparan para esa edición aniversaria; la Panoja de Plata, el reencuentro con los ganadores de ediciones anteriores, entre otros.

Alfredo Yélamo, mejor conocido como “Juan Cuchara” expresó su agradecimiento al profesor Castejón y la Adjunta a la Dirección, la profesora Mercy Arteaga, por el respaldo oportuno y desinteresado que brindaron para la materialización de la XXIX edición de la Panoja e invitó a los que no han asistido a este festival a que el próximo año se acerquen a Valle de la Pascua y disfruten de uno de los principales espacios de promoción de la música llanera, porque como dice Juan Cuchara, “cuando se es Panojero no importa dónde se nazca, lo que importa es el camino que nos conduce a la Pascua”.
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